1. Esta noche, el Canal 33 (segundo canal de la televisión autonómica catalana) ha emitido el polémico documental Ciutat Morta (Ciudad Muerta) que retrata el escandaloso proceso policial y judicial posterior a los hechos del 4F, cuando una fiesta en un edificio ocupado acabó con un agente de policía en coma, hace ahora 8 años.
  2. El documental he recibido varios premios en su paso por festivales y está disponible en algunas plataformas online, pero hoy se emitía por primera vez en televisión. Dicha emisión no ha estado exenta de polémica, ya que aunque representantes de TV3 se habían comprometido inicialmente a emitirlo, dicha emisión se congeló durante un tiempo hasta que un movimiento online consiguió que finalmente hoy viera la luz.
  3. Otra campaña, en este caso a través de Youtube, organizada por la publicación independiente Cafè Amb Llet, ha elevado el nivel de interés por el documental muy por encima de lo normal para una emisión de este tipo en este canal.
  4. Para acabar de redondear el hype en las redes, un juez ha impuesto preventivamente la censura de 5 minutos del documental (tanto en la emisión en C33 como en las otras versiones disponibles online) por posibles injurias hacia uno de los funcionarios que tuvo un papel determinante a la hora de denunciar que lo sucedido es producto de una corrupción estructural.
  5. Como suele pasar, esta decisión judicial sólo ha servido para que más gente viera no sólo el documental, sino también los cinco minutos censurados, que están por todas partes en la red. Es el llamado Efecto Streisand.
  6. El documental es desgarrador. Si bien sólo cuenta con el testimonio de una parte del caso (ninguna fuente oficial quiso participar), los hechos que describe son no sólo creíbles, sino demostrables. Torturas, detenciones injustas e injustificadas, racismo, abuso de poder, probable prevaricación, destrucción de pruebas, silencio institucional, etc.
  7. No sería justo aplicar el dicho de que quien calla otorga para sacar conclusiones sin escuchar a las dos partes, pero sí es cierto que si quieres demostrar tu inocencia, debes hablar. Y nadie del bando oficial ha hablado. Bueno, miento, sí han hablado. Concretamente, han dicho esto:
  8. Cuenta de Twitter (no oficial) del cuerpo de los Mossos. Traducción: "Buena noche para ir al cine. Aunque si os gusta la fantasía, con el C33 tenéis suficiente" (NdA: falta un "en" en el texto original, pero no nos pondremos quisquillosos con la otrografia). Sí, la respuesta es que lo mostrado en el documental es fantasía. Un documental que explica como dos de los agentes involucrados en los hechos han sido condenados por torturas en otro caso. Fantasía, poca. Pesadillas, quizás.
  9. Y como una pierna en el charco les pareció poco, respondieron así a las menciones (indignadas en su mayoría) de la gente:
  10. Traducción: "No hemos citado a nadie ni a nada. Es una opinión. Q democráticos los que insultan. ¿Se puede opinar, no? O si no os gusta insultais no! (sic) #policias #siempre". Quizás no es el mejor momento para apelar a la democracia ni para el corporativismo. Si yo fuera policía y no me gustara soltar mamporros a gente indefensa en una sala sin cámaras, estaría profundamente indignado por el documental. Obviamente no con quien lo ha grabado, sino con quien lo hizo posible.
  11. Es importante ser inocente, pero también es muy importante parecerlo. Los chicos detenidos, torturados y condenados el 4F parecían culpables (por sus pintas, según explica el atestado policial). Los Mossos, en este caso, también lo parecen.
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