Así celebramos nuestro tercer aniversario...

El pasado viernes 27 de mayo celebramos el tercer aniversario de Doce Miradas en un acto sencillo, divertido, con mucho ritmo y un rico sabor.

  1. No lo vamos a negar: era una cita que prometía. Habíamos dedicado esfuerzo, dedicación y mucho mimo. Y eso se notaba.
  2. Amaneció soleado. Una mañana primaveral. Todas nosotras sentíamos un cierto cosquilleo nervioso en el estómago. Porque era un día muy especial. Nuestro proyecto docemiradas.net cumplía 3 años, ¡1905 dias ni más ni menos!
  3. Poco antes de las 13:30, hora de comienzo del evento, íbamos llegando con cuentagotas, con la ausencia de Macarena y Christina, que no pudieron acudir por fuerza mayor, pero a las que sentimos muy cerca durante toda la celebración.
  4. Lorena, como casi siempre, hizo de anfitriona y nos fue recibiendo, mientras se ultimaban los últimos preparativos en el claustro del auditorio de la Universidad de Deusto y se hacían las primeras fotos, bajo un techo de cristal (esta vez en sentido literal y no metafórico) que dejaba pasar los rayos de sol de un bonito día primaveral casi veraniego.
  5. A medida que iban llegando nuestras amigas y amigos, Izaro y su banda preparaban el improvisado escenario en el que minutos más tarde nos deleitarían con sus tres primeras canciones.
  6. En cuanto comenzó el concierto, las conversaciones de los grupitos que iban formando las personas asistentes dejaron paso a la dulce, íntima y excepcional voz de Izaro Andrés, que arrancó al público un gran aplauso al finalizar su primera intervención.
  7. Fue entonces el turno de Noemí y Naiara, que dieron la bienvenida a las personas que nos quisieron acompañar en este gran día, presentaron Doce Miradas y nos adelantaron qué iba a suceder en la fiesta.
  8. Mientras, la gente seguía comprando sus tickets para degustar la sopa que nos traería instantes después Zuriñe García, jefa de cocina del restaurante Andra Mari de Galdakao, y su acompañante Meiling Chen.
  9. Si el concierto de Izaro fue un momento apoteósico, no lo fue menos la degustación de la sopa de pescado que nos sirvieron Zuriñe y Meiling (con alguna mirada pinche), que no dejaron de recibir alabanzas. El calor del día y los grados de la sopa fueron contrastados con el refrescante Txakoli de Bizkaia y Araba que sirvieron en las mesas, en un maridaje casi perfecto.
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