Población en situación de alto riesgo

Conviene recalcar que tanto la familia como la escuela están insertadas en un medio comunitario. De ahí la importancia decisiva de todo lo que se haga en la comunidad y por la comunidad en torno a los problemas de inadaptación social.

  1. Video Violencia Juvenil. Formacion y Cursos
  2. Se considera que algunos niños se encuentran en situación de alto riesgo en cuanto al desarrollo de conductas violentas. Dichos niños ya presentan evidentes marcadores de conducta violenta, entre los cuales se incluyen:

    - Intimidar a otros niños o ser el blanco de los abusos.
    - Mostrar una conducta agresiva o ser a veces agresivo y a veces introvertido.
    - Ausentarse de la escuela sin permiso.
    - Ser arrestado antes de los 14 años.
    - Pertenecer a grupos de compañeros delincuentes o violentos.
    - Consumir alcohol u otras drogas de manera indebida.
    - Participar en conductas antisociales, como por ejemplo iniciar incendios o tratar cruelmente a los animales.


  3. Jóvenes y adolescentes:

    Para los padres de jóvenes y adolescentes, la intervención debe explicar en forma adecuada los temas relacionados con el desarrollo, como por ejemplo la sexualidad, la creciente independencia y las probabilidades de conducta rebelde. El programa para padres con niños mayores debe presentar lo siguiente:

    - Reformulación de los motivos subyacentes de la conducta del niño en términos no peyorativos (por ejemplo: pertenencia, competencia, disminución del temor).
    - Aumento de los patrones de comunicación positivos y disminución de los negativos entre los miembros más cercanos del grupo familiar, el resto de la familia y los compañeros.
    - Mejoramiento de la habilidad de los padres para identificar los modelos positivos entre la totalidad de los familiares y en la comunidad, reduciendo así las influencias negativas.

    La intervención llamada Programa de Transición del Adolescente ha demostrado su efectividad para aquellas familias que tienen niños mayores. Ideado para padres de estudiantes de educación secundaria en situación de riesgo de consumo de drogas y alcohol, fracaso en los estudios y conducta antisocial, pretende la mejora de las siete destrezas clásicas necesarias en la crianza:

    - La formulación de solicitudes de manera neutra,
    - el uso de la recompensa,
    - el seguimiento de actividades,
    - la elaboración de normas,
    - la estipulación de consecuencias razonables por violación de las normas,
    - la resolución de problemas y
    - la escucha en forma efectiva.

    Las clases se imparten semanalmente durante 12 semanas en grupos de 8 a 16 padres y siguen un programa basado en destrezas. En una prueba aleatoria de control del programa, en la cual se trabajó con 303 familias durante un periodo de cuatro años, los participantes se compararon con los de una lista de espera de tres meses. Los padres en el programa presentaron una menor tendencia a reaccionar de manera exagerada ante la conducta de sus hijos, una mayor prontitud para tratar los problemas de conducta y menos depresión. Además, se observó cierta indicación de niveles diarios de conducta antisocial más bajos por parte del niño. Mientras mayor era el número de sesiones a las que asistían los padres (muchos no completan el programa de 12 semanas), mayor es el mejoramiento observado en la conducta. Se debe señalar, sin embargo, que esta evaluación es restringida, dado que se basa en la estimación e interpretación de la conducta por parte de los padres, en lugar de tomar en cuenta una medición objetiva.


  4. Niños mayores en situación de riesgo y de alto riesgo:

    En el caso de intervenciones dirigidas a los padres de niños mayores en situación de riesgo, las siguientes modalidades de intervención son las más efectivas, ya sea en forma individual o combinada:

    - Sesiones de grupo sólo con los padres.
    - Terapia con cada familia.
    - Sesiones de grupo con varias familias.

    Ayudar a los padres a que entren en contacto unos con otros y que participen en actividades fuera de las sesiones regulares de capacitación puede contribuir a maximizar los resultados de su intervención.

    Para familias con niños mayores en situación de alto riesgo (en particular niños con múltiples factores de riesgo) las intervenciones familiares particulares y con base en el hogar son más efectivas. Las intervenciones para estas familias deben:

    - Responder a los retos logísticos.
    - Apegar a un formato claramente definido.
    - Asegurarse el apoyo de grupos que puedan contribuir a reforzar las conductas deseadas.


  5. Al trabajar con familias en situación de alto riesgo, es fundamental vincular la intervención para la formación de los padres con intervenciones centradas en el niño, que lo hagan participar de forma activa. El Programa de Terapia Multisistemática, por ejemplo, desarrolla estrategias y metas progresivas para cada miembro importante de la familia. Éste exige que el niño realice ciertas tareas y siga ciertas conductas, asimismo exige que los padres realicen un seguimiento de las acciones del niño y lo recompensen o lo disciplinen.
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